Epi-no y masaje perineal

Epi-no y masaje perineal

Aproximadamente un mes antes de la fecha de parto, prepara el periné para prevenir las lesiones como la episiotomía o los desgarros.


Sobre todo si es tu primer embarazo, estas técnicas son muy eficaces.

En una sesión teórico-práctica en pareja recibiréis el asesoramiento y las habilidades necesarias para trabajar en casa así como una guía por escrito de todo lo aprendido en consulta, recomendaciones y maniobras más importantes. 


Prevenir mejor que curar

Las lesiones del periné en el parto están relacionadas con una mayor predisposición a corto o largo plazo de padecer alguna patología del suelo pélvico. Prevenir el episiotomía y los desgarros y problemas de suelo pélvico a medio y largo plazo. La incontinencia urinaria, la incontinencia anal y fecal, los prolapsos, el dolor pélvico... Muchas veces aparecen después de uno o varios partos. No es el único factor causal pero tiene mucha influencia.


Masaje perineal

Puedes poner de tu parte y preparar tu periné con ejercicios de elastificación y masaje perineal. Realizándolos todos los días desde la semana 35 de embarazo, un mes antes aproximadamente de la fecha prevista de parto, hay estudios que afirman que el índice de periné intacto es mayor y el de lesiones es menor. No es una garantía, pues existen muchas circunstancias que pueden hacer necesaria una rápida intervención médica, por tu bien o el de tu bebé. En ocasiones puede ser necesaria la episiotomía o el uso de instrumental; pero si todo va bien, como en la inmensa mayoría de los partos, si has entrenado tu periné se adaptará perfectamente al estiramiento y no se lesionará durante el nacimiento de tu bebé.






Epi- No

Te enseñaremos a utilizar este dispositivo hinchable a ti y a tu pareja si lo desea. Se introduce en la vagina y se hincha poco a poco provocando un estiramiento similar al que provocará la cabeza del bebé el día del parto. Os enseñaremos a utilizarlo, a saber cómo debéis realizar las progresiones con el fin de tratar de evitar que se produzcan desgarros o lesiones en la vagina y evitar en la medida de lo posible que sea necesaria una episiotomía.
Se puede utilizar, combinado con el masaje perineal manual o de forma exclusiva. Desde la semana 35 de embarazo, a diario unos 15 o 20 minutos, hasta el día del parto.
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